Grandes historias se vislumbran a través de los incendios pequeñitos en Fiat Lux de Paula Abramo

Fiat lux. Fabricar la propia lumbrera. Hacer el fuego. Crear con sus propios dedos la llama, que ha de depositar en la punta de un trocito de madera. Dejar una parte de sí en la luz, habitar un poco dentro de la astilla que se arrastra contra la superficie áspera para ser encendida y aparecer dentro del fuego, con cartas e historias...

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Caras vemos, buitres desconocemos; de El cuidado del buitre, por Scarlett Badó

Aquí parte de la presentación del libro: "permite ver la desolación, el sexo que va de la tristeza a la crueldad y una búsqueda insaciable de muerte y cadáveres putrefactos que hacen cuestionarse qué furia los mantiene en pie, qué fuerza nos mantiene en esta existencia absurda a nosotros mismos, frente a la página que escudriñamos ¿o creemos ser, lectores, menos voraces y odiados o más valiosos que el protagonista de la trama cuyo móvil siempre será el egoísmo? ..."

Nueve autoras dan voz a lo que “El silencio de los cuerpos” calla 

Este libro de relatos editado en 2015, habla por las mujeres que ya no tienen voz, por las que quedamos y habitamos con miedo. Tanto hombres como mujeres hemos (bajo la ardua tarea de reeducarnos) culpado a las que hoy son muerte, huesos sin identificar, pasado, cuerpos arrojados a baldíos, banquetas, carreteras: al olvido; las que se convirtieron en un titular de nota roja más, en otra, una sin nombre...

Auto-descubrimiento / aceptación / engaño en Confesiones de una máscara, de Yukio Mishima

Desde un principio reconoció que eran los hombres (en escenas envueltas de tragedia), los que despertaban algo en su interior, que le hirviera la sangre provocando exitación, que las imágenes brutales siguen provocando las erecciones que no se lograron ni con toda la belleza, frescura y cercanía de Sonoko; Koo-chan nunca explora su sexualidad latente, sus ansias de la virilidad del otro...

Las crónicas poéticas de Xel-Há López Méndez

En su libro Crónica de un nuevo siglo, desde la dedicatoria se reconoce una voz que sabe un poco a narrativa y un tanto a crónica, como su título; textos breves, fotografías de letras, la textura de las sombras, de lo que no se nombra, lo que queda fuera de la luz porque no cabe en una cotidianidad acelerada, ocupada por salir de esa pobreza que al mismo tiempo, se niega.

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