Ciudad del sueño

Dormimos todos con la misma sábana, / hacemos el amor bajo la misma noche-día, / y no sabemos quién habita al lado de la casa.

Anuncios

El cristal con que se mira

El paso de los días, lo distingo a través de la vida de los otros, que me permito observar, siempre atenta a las puertas automáticas de la plaza: quién entra, quién sale, quién espera a esposas, hijos y empleados, que el centro comercial consume por horas...

El mar en calma

Cuando coloqué de nuevo todo en su sitio, me senté, desamparada, en el sillón y con la media claridad que se colaba entre las pesadas cortinas, abracé el almohadón que decoraba el mueble y di paso al llanto. Lo dejé fluir...

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑