25 de agosto, la noche cero

Becca con los ojos almendrados cada vez más vidriosos, aprobaba los juegos, como el último que recuerdo a plenitud, un plato con mezcla de todas las botellas que llevaban para compartir; los que estábamos en la fiesta bebimos un tanto en cada ronda. Todo se volvía un sacrificio de la sobriedad ante la diosa de otras tierras.

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Anatomía transparente, Rogelio Silva y su necropsia de la realidad en busca de respuestas

Rogelio Silva narra lo imposible y lo grotesco con una naturalidad que asombra y a la par, activa el morbo más oculto, arrojándonos, caníbales, a devorar las historias cuyas extremidades ya se encuentran envolviéndonos desde las primeras líneas.